La objeción de conciencia es una situación novedosa en España. La historia más reciente no se ha caracterizado por la tolerancia social y con ello, exceptuando casos aíslados -objetores del servicio militar, testigos de Jehová-, tampoco se ha producido un desarrollo de la objeción como virtud cívica.
Esto podría explicar en parte la dificultad que tenemos ahora para entenderla. Fácilmente se cae en planteamientos extremosos: un individualismo absoluto que defiende que las razones subjetivas justifican cualquier desobediencia a la ley, o un juridicismo social que exige que por la existencia de …





