Mani铿乪sto del Grupo Cristianos Socialistas (PSOE) sobre el aborto

Martes, 5 de enero de 2010

cristianos-socialistas

Un amigo me pidi贸 mi opini贸n acerca del Manifiesto sobre el de . Su inter茅s estaba reforzado por el esfuerzo que le ha costado a esta corriente hacer p煤blico el Manifiesto.

Como puede no ser f谩cil de encontrar lo copio a continuaci贸n:

El aborto, a la b煤squeda de un terreno com煤n

El n煤cleo de la reforma sobre el aborto propuesta por el Gobierno es pol铆ticamente razonable: una ley de plazos (catorce semanas) combinada con doble indicaci贸n. De esta forma se ofrece un marco legal m谩s honesto con la realidad y acorde con la legislaci贸n europea mayoritaria, como bien fundamenta el dictamen del Consejo de Estado.

Es m谩s restrictiva con los abusos, ya que el supuesto del con铿俰cto ps铆quico de la actual despenalizaci贸n carece de limitaci贸n temporal y ha dado cobertura legal a abortos en estadios de gestaci贸n muy avanzados. Adem谩s la reforma refuerza la seguridad jur铆dica de la mujer y del profesional.

Es preciso plantear la cuesti贸n con serenidad. No se puede descali铿乧ar una regulaci贸n legal del aborto por considerarlo un asesinato. Es una visi贸n moralizadora que se desentiende tanto de las consecuencias de la prohibici贸n como de los deberes de la ley y el legislador ante una decisi贸n compleja y con铿俰ctiva. Tampoco puede negarse la pertinencia de un juicio 茅tico, social y jur铆dico sobre la interrupci贸n del embarazo por considerar que se trata de un asunto privado que concierne s贸lo a la mujer.

Entre uno y otro extremo es preciso sostener la necesidad de garantizar una maternidad libremente querida y responsable, por un lado, y, por otro, la protecci贸n respecto del feto. La decisi贸n de abortar entra帽a graves con铿俰ctos personales y p煤blicos que no pueden negarse invocando s贸lo los derechos de la mujer o s贸lo la protecci贸n del bien jur铆dico del nasciturus (STC 53/1985). La ley debe ser capaz de armonizar y encauzar razonablemente una y otra perspectiva. Es posible buscarun terreno com煤n.

En primer lugar, el Estado tiene deberes 茅ticos y jur铆dicos para con el feto por encontrarse en estado de m谩xima precariedad, debilidad y necesidad. Es de humanidad su cuidado y tutela. Es propio de la tradici贸n socialista y humanista proteger al m谩s d茅bil, por lo que debemos reconocer y defender el bien jur铆dico constitucionalmente protegido del nasciturus.

Podemos convenir en que la dignidad inherente del feto no sea la misma que la de la persona nacida titular de derechos. Con todo, la formaci贸n de la vida humana es un proceso y consiguientemente hay un estatuto 茅tico del feto que exige, conforme avanza el proceso de gestaci贸n, una protecci贸n por parte del Estado cada vez m谩s exigente, lo que tambi茅n se re铿俥ja en el r茅gimen sancionador.

En segundo lugar, el Estado tambi茅n tiene deberes 茅ticos y jur铆dicos para con la mujer. Sobre la mujer recaen en primer t茅rmino las di铿乧ultades sociales, econ贸micas, psicol贸gicas, 茅ticas, y, en su caso, penales. La mujer no puede reducirse a recept谩culo del feto. Es sujeto libre y responsable,cuya libertad y salud deben estar protegidas por la ley. La decisi贸n de abortar ha de contemplarse como una cuesti贸n de , y como tal debe ser tratada y respetada. En el marco que le otorga la ley, las catorce semanas, debe ser la mujer embarazada la que toma la decisi贸n.

En cualquier caso, la vida en gestaci贸n es una realidad distinta de la mujer gestante. No es ni un贸rgano propio ni una extremidad de ella. La decisi贸n de la mujer, a la que la ley otorga unos derechos de prestaci贸n en determinadas聽 condiciones, no puede negar que en el nasciturus estamos hablando en todo caso m谩s de un 鈥渁lguien鈥 que de un 鈥渁lgo鈥.

Por ello, por cuanto se trata de un ser humano en formaci贸n, no puede haber un .

No hay s贸lo maternidad, sino tambi茅n paternidad. Por ello, tambi茅n corresponsabilidad. La prevenci贸n justi铿乧ada en casos contra la manipulaci贸n o la coacci贸n sobre la mujer en su decisi贸n de interrumpir el embarazo no puede anular la necesidad de una informaci贸n adecuada, apoyo familiar y social en t茅rminos de acompa帽amiento. Es consecuente con los deberes de patria potestad y con la obligaci贸n que la Constituci贸n establece de 鈥減restar asistencia de todo orden a los hijos鈥, al menos, durante su minor铆a de edad (39.3 CE).

Otra cuesti贸n no menos importante: es necesario regular la objeci贸n de conciencia de los profesionales sanitarios, de modo que quede garantizado el respeto a su conciencia 茅tica personal sin que por otro lado menoscabe las garant铆as de la prestaci贸n de la IVE por la red p煤blica en todas las comunidades aut贸nomas.

Para nosotros, como cristianos socialistas, la funci贸n legisladora y la gesti贸n pol铆tica deben estarinspiradas por la 茅tica y la b煤squeda del bien com煤n. Sin embargo, creemos que hacer realidad los principios 茅ticos en una sociedad plural no supone necesariamente identi铿乧ar c贸digo moral y c贸digo penal. Esto es especialmente claro en el caso del aborto.

Es necesario desarrollar, ante la pluralidad de causas que llevan al aborto, pol铆ticas de investigaci贸n y prevenci贸n que orienten actitudes hacia una sexualidad responsable. La prevenci贸n debe hacer frente a la banalizaci贸n creciente de la sexualidad. Tambi茅n son necesarias pol铆ticas educativas,聽 que deben hablar de la sexualidad como placer, pero tambi茅n como v铆nculo afectivo y comunicaci贸n; como respeto a la alteridad y dignidad de la otra persona y como control de laspropias pulsiones. Con la misma gravedad, consideramos que debe avanzarse en el desarrollo de una real protecci贸n social a la maternidad.

En de铿乶itiva, la cifra de 112.000 abortos en s贸lo un a帽o (2007) es un elocuente signo de fracaso colectivo. Todav铆a estamos a tiempo de aprovechar esta reforma como una oportunidad para emprender con decisi贸n el impulso a pol铆ticas p煤blicas para la reducci贸n de los embarazos no queridos que conducen al aborto.

El mani铿乪sto lo 铿乺man, en nombre del grupo Cristianos Socialistas del PSOE, Pilar de la Vega catedr谩tica de Historia; Jordi L贸pez Camps, doctor en Biolog铆a y Mar铆a Jos茅 Pereda , doctora en Medicina y m谩ster en Bio茅tica.

Mi opini贸n:

  1. Un primer punto a favor, es que hace un intento de buscar un terreno com煤n (aunque me gustar铆a saber entre qui茅nes)
  2. Es parcial en sus referencias legales respecto a instituciones jur铆dicas espa帽olas que han elaborado un informe: Consejo General Poder Judicial, Consejo Fiscal
  3. Tiene la valent铆a de hablar de los derechos del nasciturus.
  4. No estoy de acuerdo con que podemos convenir en que la dignidad inherente del feto no sea la misma que la de la persona nacida titular de derechos. No lo estoy porque la dignidad humana se tiene o no se tiene: no creo que haya grados.
  5. La penalizaci贸n de un hecho puede ser mayor o menor, seg煤n las circunstancias, pero eso no cambia el motivo de penalizaci贸n: se castiga m谩s matar a un padre que a un desconocido. Esto no quita que ambos sean un homicidio ni que tengan la misma dignidad.
  6. Falta coherencia cuando afirma que el aborto es una cuesti贸n de conciencia personal, y que en el p谩rrafo siguiente diga que no puede haber un derecho al aborto. Si cada uno tiene derecho a decidir, sin ninguna responsabilidad ante la sociedad, es porque se tiene derecho a abortar, al menos las 14 primeras semanas
  7. Son importantes las referencias que hace a los derechos de paternidad, y a la regulaci贸n de la objeci贸n de conciencia. Tambi茅n su petici贸n de una educaci贸n sexual m谩s humana
  8. Me parece confusa la argumentaci贸n entre c贸digo moral, bien com煤n, legislaci贸n y aborto. Me parece que nadie duda de que se debe proteger m谩s a la persona m谩s d茅bil. 驴Es esto obligar al propio c贸digo moral, o es el primer principio de 茅tica p煤blica?



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