Tolerar, respetar, debatir con argumentos… Palabras bonitas, políticamente correctas, pero que exigen un verdadero esfuerzo para cumplirlas. Lo fácil es mantener una postura que no sólo es discrepante de otros, sino que no admite que otros puedan pensar de diferente manera, y entonces se acabó la tolerancia, el respeto, y el debate.
Quizá podría haber pasado a cualquiera, pero en este caso fue Cristina Fraga, presidenta de la Asociación Española de Mujeres. Profesionales de los Medios de Comunicación (AMECO), quien decidió abandonar el plató cuando uno de los invitados mostró una ecografía de un feto de 14 semanas.
El debate fue en la televisión de la Cope. Alguien podría haber pensado que ir allí era arriesgarse a ser maltratado. Fue al contrario:

Norberto Bobbio No lo digo yo, lo dice Norberto Bobbio (1909-2004), conocido filósofo italiano que participó en la lucha anti fascista y que siempre mantuvo un modo ateo de entender la vida.

Actualmente, aparte de lo trasnochado que resulta hablar de izquierdas y de derechas, habría que constatar que muchas veces los llamados de “derechas”, tampoco argumentan claramente defendiendo la vida.

Quizá el posicionamiento ante la vida débil, caracteriza mucho más a las personas que otras etiquetas pericilitadas. ¿Está cambiando la manera de entenderse a sí mismo en su  en la sociedad? Puede que esté ocurriendo algo de esto. Entrarían a formar parte de esta forma de participar en la construcción de la sociedad,  el sentido que se tiene de la familia, de los derechos humanos, de la libertad en la educación.

Me parece muy interesante recoger las palabras de Bobbio en una entrevista en la que se enfrenta con algunos de los clichés sociales más actuales, invitando a profundizar en la realidad permanente del hombre. Al leer sus palabras resaltan por su patetismo las declaraciones que estamos oyendo en España estos días -de ministros o de defensores de los linces-, para denostar la campaña de rechazo al aborto.

Entrevista publicada por Il Corriere della Sera en mayo de 1981, cuando se planteó en Italia una eventual legalización del aborto.