Mi amigo Fernando me manda varias reseñas de artículos aparecidos con motivo del nacimiento de Javier Mariscal en el Hospital Universitario Virgen del Rocío de Sevilla, y me anima a que escriba sobre este tema.
Lo primero que tengo que decir es que no me parece adecuado que a una persona se le califique de bebé medicamento o bebé medicina, porque una cosa es que los que lo han producido lo hayan hecho con esa intención, y otra cosa es que se le llame así. Es un bebé persona.





