Petición de claridad en los presupuestos sobre el debate bioético

Envío un artículo que plantea los problemas epistemológicos con los que se enfrenta el debate sobre las investigaciones genéticas, y las actuaciones de hibridación. Se titula “Designer faith” y ha sido publicado por Hanvey en la nueva revista on line de los jesuitas británicos: http://www.thinkingfaith.org/

El artículo http://www.thinkingfaith.org/articles/20080201_1.htm

La Omc acusación particular en las clínicas abortivas bajo sospecha

Gonzalo de Santiago 20/12/2007, Diario Médico

Las investigaciones judiciales de los supuestos abortos ilegales en varias clínicas españolas han reabierto el debate sobre el aborto en nuestro país. La gravedad del caso ya ha tenido respuesta de la Organización Médica Colegial (OMC), que ha anunciado que se presentará como acusación particular “en defensa de los valores éticos y deontológicos de la profesión médica”.

También se ha discutido una posible reforma de la Ley Orgánica 9/1985, de despenalización parcial del aborto, que prevé tres supuestos en los que el aborto no es punible penalmente. En dos de ellos se establecen plazos: cuando haya existido una violación -dentro de las 12 primeras semanas- o si se presume que el feto habrá de nacer con graves taras físicas o psíquicas -antes de las 22 semanas-.

El tercer supuesto es el más polémico, ya que permite el aborto para evitar un grave peligro para la vida o salud física o psíquica de la embarazada, y así conste en un dictamen de un médico de la especialidad correspondiente, distinto de aquél por quien o bajo cuya dirección se practique el aborto. A este supuesto se acogen la gran mayoría de las embarazadas que desean abortar -según algunas estimaciones, el 97 por ciento-. Además, no hay ningún plazo para que se pueda alegar este daño, por lo que se producen abortos en avanzados estados de gestación.

“Este supuesto se ha convertido en un auténtico coladero”, afirma Enrique Villanueva, catedrático de Medicina Legal, que ve especialmente grave “la emisión de certificados médicos falsos” y hace referencia a los casos de las clínicas investigadas, en los que se elaboraron a la medida de las gestantes. “A los médicos se les da una especie de poder notarial para certificar que lo que está diciendo la paciente es cierto y en estos casos se ha defraudado la confianza de la sociedad”.

En su opinión, el problema no está en cambiar la legislación: “Existen leyes más que suficientes y además tenemos el Código Deontológico, que sanciona claramente este tipo de comportamientos. Cada profesional debe aguantar su responsabilidad”. También pide una exhaustiva labor de seguimiento y control de “las comunidades, que deben vigilar periódicamente estos informes médicos”. Asimismo, cree que los fiscales deben involucrarse en esta labor.

Juan José López Ibor, director del Instituto de Psiquiatría y Salud Mental del Hospital Clínico de San Carlos, considera que la Ley del Aborto ha buscado coartadas y que abusa de los profesionales sanitarios y de los científicos. “En el caso de los psiquiatras deja en sus manos decidir cuándo el nacimiento de un hijo es un verdadero problema de salud mental para la madre, cuando ni siquiera los médicos nos ponemos de acuerdo sobre los límites de la salud mental”. Asimismo, en el caso de los científicos para decidir cuándo el feto es un ser humano, “cuando la ciencia no tiene respuesta para eso y los criterios suelen ser aleatorios”. En su opinión, es muy difícil legislar el aborto, pero pide que la actual ley “se cumpla correctamente”.

Según Luis Cabero, presidente de honor de la Sociedad Española de Ginecología y Obstetricia y vicepresidente de la Federación Internacional, en el caso de los supuestos abortos ilegales han fallado todas las estructuras corporativas médicas. “Debería estarse más encima. Las administraciones no cumplen con su obligación de seguimiento e inspección ni se sigue el código deontológico.

Ha habido una auténtica dejación de funciones”. Cabero espera que se llegue hasta el final y “que se actúe también contra las gestantes”. Además, se pregunta cómo pueden actuar así ciertos profesionales. “Se han cometido verdaderos asesinatos; matar a un feto de 7 y 8 meses es un auténtico infanticidio”. El Código Penal prevé penas más bajas -prisión de seis meses a un año o multa de seis a veinticuatro meses- a las madres que produjeren su aborto o consintieren que otra persona se lo cause, fuera de los casos permitidos por la ley. Para los médicos, penas de cárcel de uno a tres años e inhabilitación especial.

Rogelio Altisent, presidente de la Comisión de Deontología de la Organización Médica Colegial, cree que el verdadero problema es que se ha actuado de manera delictiva y con falsedad documental. “Hay que actuar con energía, pues se puede trasladar a la sociedad la imagen de que el médico puede certificar lo que sea”. En este sentido, instó a los políticos a intervenir.

unicef

( de Provida Valencia)

Hola,

La verdad es que me costaba creer que la UNICEF tuviera en su catálogo
los aspiradores para realizar abortos, pero buscando por Internet
“manual vacuum aspirator unicef” salen muchas cosas… El que no se lo
termine de creer, que visite estos links:

——————————————————————————————————-
1.- El catálogo del 2007 de “Durbin Clinic Sales”, una empresa con
sede en UK, tiene el MVA (Manual Vacuum Aspirator), en la sección de
“Termination Equipment”, que tiene el subtítulo “IPAS Manual Vacuum
Aspiration Instruments”. Está en la página 41 de 45. Se puede
descargar el catálogo en PDF de:

http://www.durbin.co.uk/images/cs/complete.pdf

Como introducción a estos equipos, dice:

Manual Vacuum Aspiration (MVA) is a simple and effective method for uterine
evacuation. The procedure is 99% effective 5, with lower complication rates
than D&C 6, quick to perform, gentle and patient-friendly.
A joint publication by WHO, UNFPA, UNICEF and the World Bank and
endorsed by the International Confederation of Midwives and FIGO
recommends MVA as the procedure of choice:
“The preferred method of evacuation of the uterus is by manual vacuum
aspiration. Dilatation and curettage should be used only if manual vacuum
aspiration is not available.”

También tienen en su web el catálogo del 2006, en el que la sección de
“Termination Equipment” ocupa sólo 1 página (en el del 2007 ocupa 2):

http://www.durbin.co.uk/images/contaception/durbin_catalogue_06_v2.pdf

——————————————————————————————————-
2.- En:

http://www.rhrc.org/pdf/EmOC_ffg.pdf

Viene una foto preciosa en la portada, y la introducción suene muy
bien, aunque es para despistar. En el Anexo 2a detallan el contenido
del “Pre-packaged medical kits, UNICEF”. El listado de todo lo que
contiene el kit ocupa varias páginas, es muy extenso. Y sí,
efectivamente contiene:

1 x 0791500 – Vacuum extractor, Bird, manual, compl/SET

Este aspirador manual está incluido dentro del kit denominado
“Obstetric, surgical kit, supplementary 2, equipment”.

También contiene numerosos forceps y espéculos, y otro instrumento que
me ha horrorizado:

1 x 0731000 – Hook, decapitation, Braun, 310 mm

¿Qué será ese instrumento?

——————————————————————————————————-
3.- Directamente de la web de la UNICEF, concretamente de su división
de suministros:

http://www.unicef.org/videoaudio/PDFs/2007_bid_plan_medical_unit.pdf

Entre los suministros por los que piden ofertas a los suministradores, están:

HOSPITAL EQUIPMENT
0760640 Pump, suction, foot-operated /EA Oct-07 3,750 units
0760605 Pump,suction,portable,220V,w/access Oct-07 2,100 units

Es decir, entre bombas de aspiración eléctricas y a pedal estiman que
van a comprar, en octubre de 2007, 5850 unidades! Son estimaciones
para los próximos 24 meses.

——————————————————————————————————-
4.- En el catálogo de suministros de UNICEF:

http://www.supply.unicef.dk/catalogue/index.htm

Se incluyen los suministros “particularmente útiles” durante una emergencia:

Emergency items

UNICEF has identified the items below as being particularly useful
during an emergency. However, this list is not exhaustive and other
items can be ordered as part of an emergency response.

In general, warehouse items (marked WH) are delivered faster than
non-warehouse items (marked non-WH).

List of Approved Emergency Items (PDF):

http://www.supply.unicef.dk/catalogue/Emergency_%20Items.pdf

En este último PDF, se encuentra, en la lista de “Emergency Items”, el:

9908301 Obstetric,surgical kit,suppl.2-equipment WH

Recuérdese que este es el kit que contiene los aspiradores manuales.
Además, este kit está marcado como “WH”, gracias a lo cual se
suministra más rápido.

——————————————————————————————————-

Es decir, en caso de emergencia humanitaria, la UNICEF llega y, entre
otras cosas (sin duda muchas positivas), realiza los abortos que sean
necesarios. Está todo en el kit.

Lamentable, pero cierto…

Pues no, no enviaré más tarjetas de Unicef…

Ética y cambio climático

En 1633 Galileo, con su obra Diálogos sobre los dos grandes sistemas del mundo, provocó que se diese un paso decisivo para la utilización del método científico en el conocimiento empírico de la realidad. A lo largo de todo el siglo XVII fue llevándose a cabo la tarea de deslindar los métodos adecuados para hacer ciencia positiva, o metafísica, o teología.

Visto desde nuestra perspectiva, puede llamarnos la atención que hubiese personas inteligentes que no supiesen deslindar unos caminos de otros, y que se produjese esa confusión de saberes. Sin embargo, nosotros, hombres del siglo XXI, no estamos vacunados contra este error.

Todo esto me venía a la cabeza con motivo de lo que estamos viendo con el tema del cambio climático. Parece que hemos olvidado que se trata de una cuestión en la que la primera que tiene que hablar es la ciencia, y no la ideología o los posicionamientos políticos. Por tanto la primera exigencia ética sería confrontar datos científicos, y sacar alguna conclusión, si es posible.

Estos datos se refieren a tres cuestiones fundamentales: en qué dirección está variando el clima, el origen –o las diversas causas de esta variación-, y cuál es la intervención de la actividad humana en esta cuestión. Por ejemplo, sería muy importante aclarar si está cambiando la temperatura debido al incremento del CO2, o si está variando éste, por el cambio de temperatura que está produciendo la actividad solar. No hace mucho tiempo se hicieron afirmaciones muy seguras sobre el “agujero en la capa de ozono”, que en la actualidad han sido seacreditadas.

En segundo lugar la ética exige poner de manifiesto aspectos espurios de la cuestión. ¿Qué empresas subvencionan determinados foros o conferencias? ¿Quiénes están haciendo grandes negocios con estas cuestiones? ¿Cuántos proyectos de investigación se ven favorecidos con la sola mención del cambio climático?

En tercer lugar no se debe olvidar del papel del ingenio humano. El clima siempre está variando. Variaciones importantes recientes se han dado en la edad media, y la del siglo XVII. El hombre tiene una gran capacidad de adaptación y de sacar partido de las situaciones más difíciles. No es aceptable sacar en gráficos cuánto podría inundar Holanda la posible subida del nivel del mar, cuando precisamente este país se ha caracterizado por controlar y aprovechar los recursos del mar.

Tampoco parece muy ético difundir con simplismo y exageración datos que no corresponden a la realidad, o que resultan excitantes tan sólo porque asustan. Un periódico nacional publicaba el pasado 4 de enero: “El 2007 será el año más caluroso desde 1659, batiendo el récord de 1998″. Ni el año 1998 fue el más caluroso –en el XX lo fue 1934-, ni 2007 lo ha sido.

Por último se podría mencionar también que no es ética la confusión de valores. El bienestar climático es deseable, pero, en la actualidad, parece que la humanidad tiene problemas más importantes que deberían acaparar su atención y sus recursos. Un problema muy importante es la paz entre las naciones, y dentro de cada una. La paz implica el respeto a la dignidad de las personas. No se puede hablar de respeto a la dignidad si la misma vida humana continúa amenazada –guerra, aborto, terrorismo, violencia-, o se le priva de su libre desarrollo –hambre, paro, falta de libertad en la educación-. Ante la vista de las tragedias de masas que se están produciendo en tantas zonas de África –no sólo Darfur-, y el mismo problema de la inmigración, parecen poco serios los saraos climáticos a los que estamos asistiendo y el mismo Premio Nobel de la Paz que se ha otorgado este año

ILP: qué está ocurriendo en las Comunidades autónomas

Aceprensa, cuenta cuál es la situación:

Promovidas por el Foro Español de la Familia (FEF), se han puesto en marcha once procesos de ILP (Iniciativa Legislativa Popular)en sendas comunidades autónomas.

De las siete en las que ya se han logrado las firmas necesarias, Andalucía ya la ha publicado en su boletín oficial y ha sido enviada al Consejo de Gobierno para su estudio. En esta comunidad se entregaron 90.000 firmas, de las cuales se han certificado las 75.000 necesarias para tramitar la ILP. Las otras seis comunidades en las que ya se ha superado la cifra prevista por sus respectivas leyes son: Aragón (15.000 firmas necesarias), Castilla y León (25.000), Navarra (7.000), Canarias (15.000), Madrid (50.000) y Murcia (10.000). Según el Foro, en total se han logrado 250.000 firmas, pues en casi todas las ILP se ha superado ampliamente el número requerido.

Del resto de comunidades, en Galicia está abierto el plazo para lograr 15.000 firmas y en País Vasco, Asturias y Comunidad Valenciana ya se han iniciado los trámites para comenzar la recogida. En las restantes seis comunidades no se ha constituido todavía una comisión promotora que lleve adelante la iniciativa.

híbridos

La Autoridad de Fertilización Humana y Embriología (HFEA) de Gran Bretaña aprobó este miércoles “en principio” una técnica para crear embriones híbridos de animales y humanos que permitirá avanzar en la investigación de enfermedades como el Alzheimer o el Parkinson.

Todavía no ha sido aprobado por el Parlamento británico, aunque no es descabellado suponer que lo hará.

¿Hay algún motivo fuera del económico -hay pocos óvulos y son muy caros, y los experimentos necesitan bastantes muestras- que avale este camino monstruoso que se ha elegido.

Es curioso que las promesas de remedio universal que se prometían con las células madre embrionarias, estén exigiendo tratar cada vez peor a las crías de la propia especie humana que se dice salvar.

Miente, miente, miente, que algo queda

Los abortistas siguen inflando -hasta el ridículo- las cifras de mortalidad materna

Por Mónica del Río

Salta inauguró su nuevo Centro de Convenciones en la zona de Limache con el “XVII Congreso Argentino de Terapia Intensiva” que se realizó entre el 23 y el 26 de este mes.

Participaron del evento alrededor de 1.500 profesionales; entre ellos el salteño Dr. Pedro Ramos, presidente del Congreso; el Dr. Eduardo San Román, titular de la Sociedad Argentina de Terapia Intensiva (SATI); y el Dr. Roque Mascarello, ministro de Salud Pública de Salta. También se hicieron presentes especialistas extranjeros arribados desde España, Estados Unidos, Italia, Bélgica, Brasil, España, Chile y Estados Unidos.

El tema central del Congreso fue mortalidad materna, caballito de batalla de los que intentan legalizar el aborto, y “la elección de Salta como sede se debió a que en las provincias del norte del país, los promedios duplican la media nacional”, según declaró al diario Clarín el coordinador del Congreso, Dr. José Luis Golubicki, jefe de la Unidad de Terapia Intensiva de la Maternidad Sardá.

Golubicki afirmó que en el país mueren más de 2.000 mujeres al año por aborto provocado y adelantó que esas cifras se expondrían en el Congreso (Clarín, 22/08/2007).

Una mentira universal

En todos los países -y Argentina no es la excepción- quienes bregan por la legalización del aborto fundan sus reclamos en el “abultado” número de mujeres que mueren por practicarse un “aborto inseguro”. Sin dejar de reconocer la importancia que tiene cada muerte, cabe destacar que las cifras no señalan al aborto como una “prioridad sanitaria” en nuestro país.

Por otra parte son conocidos los casos de abortistas arrepentidos que han relatado como fraguaban las cifras los militantes abortistas.

El discurso mediático aprovecha que mentir no es delito

Mientras las cifras se inflan con descaro en los medios apelando a la sensibilidad para legalizar el aborto, el propio Ministerio de Salud las desmiente en las publicaciones oficiales. Recordemos que el Fiscal Federal Aldo Ferrer desestimó el año pasado una denuncia interpuesta por la Asociación Portal de Belén contra el Ministro de Salud, Ginés González García, porque mentir no es penalmente reprochable. Dijo Ferrer “aún siendo sumamente falsa en su cantidad, la cifra de abortos manifestada por el Ministro, dicha falsedad no constituye una acción penalmente reprochable, toda vez que faltar públicamente a la verdad, magnificando un hecho de la realidad, que existe independientemente de la controversia sobre el número, con una finalidad exclusivamente política, como lo refiere el denunciante, a los efectos de instalar una discusión de igual tenor, carece en absoluto de trascendencia penal”.

Las cifras oficiales

Según datos publicados en noviembre de 2006 por la Dirección de Estadísticas e Información de Salud, del Ministerio de Salud; durante el año 2005 se produjeron en Argentina 279 muertes maternas (3,9 muertes / 10.000 nacidos vivos). Como hemos destacado en otras oportunidades la mortalidad materna engloba todas las muertes que se producen durante el embarazo, parto y puerperio. De esas muertes maternas, según el mismo informe, 79 están relacionadas con el aborto –espontáneo o provocado-.

De esas 79 muertes: 22 se produjeron en la provincia de Buenos Aires, 2 en Catamarca, 4 en Córdoba, 4 en Corrientes, 3 en Chaco, 8 en Formosa, 6 en Jujuy, 5 en La Rioja, 2 en Mendoza, 5 en Misiones, 2 en Neuquén, 5 en Salta, 2 en San Luis, 1 en Santa Cruz, 1 en Santa Fe, 3 en Sgo. del Estero y 4 en Tucumán. No registrándose muertes por aborto en las restantes provincias, ni en la Ciudad Autónoma de Bs. As.

Para tener una idea de la magnitud de las muertes por aborto en el contexto total de defunciones destaquemos que en ese mismo año, 2005, murieron 9507 chicos menores de un año, en su mayoría por causas evitables, de los cuales 4088 también eran mujeres. Si un Congreso internacional sobre Terapia Intensiva realizado en Argentina tiene como tema central la mortalidad materna evidentemente los móviles son ideológicos.

¿Mentimos por los pobres o le mentimos a los pobres?

Destacaba Golubicki en la nota mencionada que en todos los casos de muertes por aborto “influyen factores socieconómicos como la pobreza y la falta de educación de las pacientes”. Y es cierto, porque eso influye en todos los problemas vinculados a la salud. En esos sectores marginales en los que el Estado ofrece esterilización, anticoncepción y aborto -porque es mucho más fácil evitar que nazcan pobres que saldar la deuda social- se mueren más personas por aborto, por diarrea, por tuberculosis, por septicemias, por hepatitis, por chagas, por meningitis, por neumonía, por bronquitis, etc, etc, etc.

Digamos para concluir que más allá de lo grotesco del “error” del jefe de la Unidad de Terapia Intensiva de la Maternidad Sardá, no nos sorprenden las mentiras abortistas. Cuando no tenemos reparos en el asesinato de seres inocentes, débiles e indefensos; que nos impide robar, estafar, mentir…, males moralmente menos graves

NOTIVIDA, Año VII, nº 461, 28 de agosto de 2007

Carta en el País sobre tópicos del aborto

Margarita Benedicto - Madrid - 04/08/2007
Soy una lectora habitual de su periódico, ginecóloga en un hospital público, en donde se vienen realizando interrupciones voluntarias de la gestación desde la aprobación de la ley. Nunca me ha gustado la forma en la que tratan las noticias médicas, pero el pasado día 1 se ha traspasado un límite, al ser el propio editorial del diario, Aborta como puedas, el que insta, nada menos que al ministerio fiscal, a investigar a los médicos sobre su supuesta objeción de conciencia. Todo ello aduciendo medias verdades y datos no contrastados que contribuyen a la manipulación de la opinión pública.
1. Como todo el mundo sabe, la inmensa mayoría de los más de 90.000 abortos legales que se realizan en nuestro país se acogen al supuesto del grave riesgo para la salud psíquica de la madre. ¿Hay alguien que no sea un hipócrita que crea que de verdad existen tantos trastornos mentales graves que justifiquen médicamente un aborto? En la práctica esto supone que en España existe el aborto libre.
2. En la sanidad pública hay muchos médicos que no son objetores. Sin embargo, no están dispuestos a firmar certificados que no estén justificados, lo que conlleva que sólo se realicen aquellos abortos que derivan de una aplicación estricta de la ley.
3. No conozco un solo caso de médico objetor en la pública que realice abortos en la medicina privada. Una afirmación tan grave como la que ustedes realizan debería estar avalada al menos por algún dato contrastable.
4. España es un país donde los métodos anticonceptivos no es que no sean gratuitos, sino que ni siquiera están financiados parcialmente por la sanidad estatal como otros medicamentos. No veo cuál sería el motivo para que el aborto libre, un método que no se debe fomentar, sí debiera estarlo.
5. ¿De dónde se han sacado que el realizar abortos en los hospitales públicos es más barato? El costo de los procesos hospitalarios está relacionado con la complejidad y las prestaciones que ofrece un hospital, de modo que, por poner un ejemplo, no es rentable realizar un aborto en un centro preparado para llevar a cabo trasplantes hepáticos. Además, si los 90.000 abortos se realizaran en la sanidad pública, ¿qué sería de las listas de espera quirúrgica?
Eso a ustedes ni les preocupa, ni tienen por qué pensar en ello. Es más sencilla la demagogia.

Acerca de las declaraciones de Ginés Morata. Premio Principe de Asturias

Cómo conseguir el hombre perfecto

JOSÉ Mª GARCÍA-HOZ

EL nuevo premio Príncipe de Asturias de Investigación, doctor Ginés Morata, ha declarado en una entrevista que no ve con malos ojos la posibilidad de manipular la inteligencia «si con ello conseguimos que las personas poseamos mejores sentimientos y anulemos los genes que nos conducen a actos de violencia (…) Si podemos modificar una mosca, ¿por qué no vamos a poder manipular a una persona?».

Lector habitual de prensa, por afición y por obligación, no me escandalizan las exageraciones o las tonterías que se pueden leer en un diario. Pero me resulta difícil recordar la última vez que leí una afirmación tan terrible como la del flamante premio Príncipe de Asturias, cuyo precedente más cercano es el del científico pirado, protagonista de mil películas en las que pretende dominar el mundo mediante un invento estrambótico; en la vida real el antecedente es peor: el científico favorito de Hitler, el doctor Josef Mengele, que experimentaba con judíos para mejorar la raza aria.

La posmodernidad ha arrasado con el fundamento de la era moderna, en virtud del cual la ciencia y la razón serían capaces de encontrar la solución de cualquier problema humano. Accidentes como el de Bupal o Seveso, que hace cuarenta años produjeron la muerte de miles de personas en la India e Italia, se convirtieron en el icono de lo peligroso que puede resultar el progreso científico; detrás de cada hallazgo se esconde un nuevo riesgo. De la razón, ¿para qué hablar? Nada más razonable que la utopía comunista impuesta por Stalin y sucesores, o el intento de salvar a Vietnam de esa tiranía comunista a golpe de bombas de napalm.

Es realmente peligroso que la ciencia, los científicos, se constituyan en los árbitros de la conciencia humana. Dice el doctor Morata que estamos a un cuarto de hora de poder manipular la inteligencia del hombre para así conseguir que tengan mejores sentimientos. Lo que no dice, y ningún científico podrá imponer por muy sabio que sea, qué sentimientos son mejores que otros. Alegrarse por una victoria del Barça y por la derrota del Madrid. ¿Es un sentimiento bueno o malo? ¿Indiferente? ¿Y dónde está la línea que delimita los sentimientos indiferentes de los malos?

Según creo, una adecuada combinación de la última versión de gas mostaza con la fisión de unas cuantas bombas de hidrógeno podría dejar el planeta sin vida en apenas unos minutos. Un adelanto científico, sin duda, pues hace apenas un siglo sólo éramos capaces de fabricar bombas que mataban de cien en cien. Ahora ya podemos manipular una mosca (¿tendrá la mosca sentimientos malos?), pero dentro de nada también podremos manipular la inteligencia humana (que sin duda los tiene). La comparación del doctor Morata resultaría ridícula si no fuera trágica.

Deducir que, dada la similitud de los genomas, el hombre y la mosca merecen el mismo tratamiento resulta un escabroso disparate, a partir del cual sólo se puede temer lo peor: primero se establecen los parámetros del hombre perfecto, después se somete a la población a un proceso de manipulación masiva que lleve a la conformación de todos al modelo preestablecido y, por último, cuando se advierta que este proceso resulta insoportable para las finanzas públicas, se adapta un modelo sostenible: a partir de la manipulación genética se procederá a fabricar hombres con cero defectos y buenos sentimientos desde el principio. ¡Qué feliz sería el doctor Mengele si levantara la cabeza!

No es nada personal. No tengo el gusto de conocer al doctor Morata y seguramente una entrevista periodística (Expansión, 21 de junio) no es el marco más adecuado para reflexionar sobre la manipulación de la inteligencia humana. Pero mis eventuales exageraciones o desenfoques no invalidan la cuestión de fondo que hoy está planteada: la visión unidimensional del hombre, valorado sólo desde un punto de vista científico, es, desde luego, un disparate, pero corremos el peligro serio de que nos sea impuesto.

Si el corazón tiene razones que la razón no comprende, la conciencia del hombre tiene preguntas que la ciencia nunca podrá responder. Y manipular la inteligencia y la conciencia del hombre es como cortar la lengua al niño impertinente para que deje de hacer preguntas, y así evitarnos la molestia de responderlas.

Bernat Soria El científico que clonaría a Zapatero

copio un artículo interesante del ABC, con diversas opiniones sobre el “nuevo ministro Bernat Soria”

El hombre que le daría al presidente del Gobierno «el premio Nobel de la honestidad y la solidaridad» se ha pasado inopinadamente al «lado oscuro», ése con el que ha tenido que lidiar toda su vida en busca de apoyos y dineros. Del laboratorio a la administración. Del microscopio al presupuesto. Recién estrenado en el candelero político, como un niño con zapatos nuevos, sonriente y cómodo bajo los focos, Bernat Soria trajo una anécdota con pregunta retórica: «Hace quince años, el Nobel de Medicina Bert Sakmann, uno de los científicos que más admiro, me preguntó durante una cena: ¿Vas a seguir pensando lo mismo cuando seas ministro?». Si Soria es fiel a su prestigio, no parece que vaya a coger el relevo de su antecesora, Elena Salgado, en la lucha contra las hamburguesas XXL o en la polémica con los productores vitivinícolas, sino que impulsará la investigación científica, en general, y en particular en el campo de las células madre y la clonación terapéutica; un campo sembrado de minas donde las preocupaciones éticas se interponen al afán de quienes creen que lo inmoral sería no investigar.
Defensa frente a lo desconocido
Para los defensores de la terapia celular, el «fichaje» de Zapatero rescatará a España del marasmo en investigación. «Nuestro país juega en Tercera División, y debemos intentar por lo menos subir a Segunda», sostiene Soria. «A los sectores que tienen miedo a la innovación y que de buena fe piensan que es un camino que nos lleva a lo desconocido les digo que, precisamente, la inversión en ciencia y tecnología es lo único que nos defiende de lo desconocido».
Su trabajo en la Universidad Miguel Hernández de Elche (Alicante), tratando de convertir células madre de embriones humanos en células del páncreas productoras de insulina —su laboratorio había curado la diabetes a ratones con ese procedimiento, aunque con indeseables efectos secundarios—, provocó que el Ministerio de Sanidad (siendo titular Celia Villalobos) le abriera en 2001 un expediente informativo, lo que le llevó a proseguir con su empeño en la Facultad de Medicina de la Universidad de Singapur. Un perfil, por lo tanto, muy del gusto del presidente del Gobierno, que ha elevado el dicho «si no quieres café, toma dos tazas» a la categoría de estrategia política: Soria es un tipo declaradamente de izquierdas y provocador de «los otros».
El nuevo ministro, en cambio, aterriza para gestionar «uno de los mejores sistemas sanitarios del mundo» armado con otra herramienta marca de la casa: el talante. En sus primeras declaraciones se ha definido como una persona «de consenso y dialogante», dispuesto a hablar con las comunidades autónomas «sean del signo político que sean» y a pesar de algunos desencuentros en el pasado. «En mí encontrarán un amigo y colaborador». Por su condición de médico también se dirigió a los profesionales, que «siempre tendrán abiertas las puertas del ministerio», y a los pacientes, a los que situará «por encima de todo».
Sectores de la comunidad científica, enfermos de diabetes y Farmaindustria —que agrupa a 250 laboratorios que representan el 98 por 100 de las ventas de medicamentos de prescripción en España— no perdieron un segundo en aplaudir el nombramiento. Los partidarios de Soria tiran de su extenso currículo: es catedrático de Fisiología y —hasta su toma de posesión del cargo ministerial— director del Centro Andaluz de Biología Molecular y Medicina Regenerativa (Cabimer). Después de doctorarse en Medicina en Valencia en 1978, obtuvo el postdoctorado en el Max Plank Innstitut fur Biophysikalische Chemie de Gottingen (Alemania). Entre 1980 y 1982 fue jefe de proyecto en el departamento de Biofísica de la Universidad de East Anglia, en Norwich (Reino Unido), y de 1991 a 1994 coordinador de la Agencia Nacional de Evaluación y Prospectiva (ANEP).
Más tarde comenzó a trabajar como profesor en la Universidad Miguel Hernández de Elche desde su creación, en 1997, y puso en marcha el Instituto de Bioingeniería, del que fue director. Tras el convulso verano de 2001 que provocó su «exilio» a Singapur, el presidente de la Junta de Andalucía, Manuel Chaves, le tiró los tejos para que se incorporara como asesor a un programa de investigación con células madre. En 2004 asumió la dirección del Laboratorio Andaluz de Terapia Celular en Diabetes Mellitus, e impulsó un proyecto para derivar células madre embrionarias para obtener otras, generadoras de insulina, que puedan usarse contra la diabetes. En 2005, Soria trasladó a España los estudios que estaba desarrollando en Singapur y pasó a dirigir el Cabimer, centro que cuenta con una veintena de grupos de investigación en los que trabajan 200 científicos y técnicos en un edificio de 9.148 metros cuadrados.
«Un nombramiento para ocho meses tiene valor de gesto o de censura para el anterior responsable del ministerio, porque pensar en una continuidad basada en el éxito en las próximas elecciones es muy pretencioso», señala César Nombela, catedrático de Microbiología de la Facultad de Farmacia de la Universidad Complutense de Madrid. Nombela fue, además, presidente del Comité Asesor de Ética del Ministerio de Ciencia y Tecnología, desmantelado por el actual Gobierno, que prevé crear en breve un nuevo órgano ad hoc. «El hecho de que un científico asuma esta tarea parece, a priori, positivo, siempre que se active la innovación, favoreciendo la competitividad más que el proteccionismo», continúa. «Aunque mucha gente interpreta que el ascenso de Soria va a suponer una apuesta por la investigación con células embrionarias. Lo que se ha hecho en este campo tiene poca relevancia, porque la tendencia va hacia las células madre adultas, que deberían recibir más atención».
Nombela cree que la Ley de Investigación Biomédica, aprobada hace unas semanas, cuenta con aspectos positivos, «pero al apostar por la “activación de ovocitos mediante transferencia nuclear” recoge, de forma encubierta, la posibilidad de autorizar técnicas de clonación humana para tratamiento terapéutico. Al margen de las consideraciones éticas de cada uno, esa clonación produciría células embrionarias con escasa proyección actual en el tratamiento de enfermedades, e incumpliría el Convenio sobre Derechos Humanos y Biomedicina auspiciado por el Consejo de Europa y firmado en Oviedo en abril de 1997. El Gobierno debería respetar ese documento o, en su defecto, denunciarlo, porque la citada ley entra en contradicción con el mismo».
Aquí todo depende del color del cristal con que se mira. Bernat Soria ha expresado que un investigador «tiene que trabajar dentro de la ética y de la legalidad. A veces, la presión social puede llevar al científico a pensar que el fin justifica los medios, pero eso nunca debería ser así. Cuando se trata de una discusión técnica, con todos los datos se construye una ética no confesional y las soluciones que se aportan son las mejores para todos. En el caso de los embriones humanos para usos científicos, defiendo que hay problemas éticos en el no uso de esos embriones: no es ético dejar de utilizarlos. Me pregunto a qué ética se refieren ciertas personas cuando hablan de este asunto: ¿A la ética confesional de algunos o a una ética que podemos compartir la mayoría y que está basada en los Derechos Humanos?».
Fuentes de la Conferencia Episcopal achacan a Soria haberse distinguido por «trabajar más por la ideología que por la ciencia» y dedicar su carrera a investigar con células madre embrionarias, cuando los mayores éxitos logrados hasta el momento proceden del estudio de las células madre de tejidos adultos y de cordón umbilical. «Se presenta como científico pero sus bases son insostenibles». Los obispos manifiestan su oposición a la investigación con células madre embrionarias por considerarla «un abuso contra la dignidad del ser humano». Reclaman que se respete la vida de los embriones desde el momento de su gestación y que no sean utilizados como «un mero objeto para la investigación».
El camino de la política
La Fundación por la Vida emitió un comunicado en el que afirma que el ministro «no ha destacado por sus aportaciones realmente originales e importantes a la ciencia, sino más bien por su capacidad política de estar en el lugar adecuado en el momento oportuno, y de presentarse como el campeón de la ciencia avanzada». Y el responsable del departamento de Bioética de Profesionales para la Ética, José Agudo, apuntó que Soria es el autor intelectual de la Ley de Investigación Biomédica «cuyo único objetivo es autorizar el gran negocio al que se ha dedicado él durante los últimos años: investigar con embriones humanos con cuantiosos recursos públicos y ningún resultado real».
El ministro, que se muestra respetuoso con las creencias íntimas, considera que un Estado de Derecho no puede prohibir esta investigación. «En opinión de algunos cristianos, un embrión de una sola célula ya es una persona, y con esa base teórica se niegan a la fecundación in vitro o incluso al uso de preservativos. Son éticas particulares, difíciles de compartir por el resto de ciudadanos e incluso de creyentes».
Un antiguo colega de Bernat Soria le define como «un hombre inteligente, con experiencia en la gestión, y bastante más preparado que la mayoría de sus compañeros en el Ejecutivo, aunque no es el científico de primer orden que vende Zapatero. En España hay al menos un centenar con mayor nivel que él. Además, ha dejado ese camino hace cuatro o cinco años para dedicarse a la política: lo criticable es haber utilizado la ciencia para sus fines»,
El debate, en una política española caracterizada por los brochazos gordos, resulta sorprendente: el personaje acarreará discusiones éticas y científicas. Subirá el nivel. ¿Se hablará en el Parlamento de cómo resolver los trasplantes de médula ósea? Soria lo tiene muy claro: la clonación terapéutica —que, como sabemos, él prefiere llamar «transferencia nuclear»— permitiría tomar una célula de la piel del paciente, extraerle el núcleo (que contiene el genoma completo) e introducirlo en un óvulo privado de su propio núcleo. El embrión resultante, que sólo se desarrolla una o dos semanas, sirve como fuente de células madre, y éstas podrán transformarse en médula ósea y trasplantarse al paciente, ya que la compatibilidad es total.
De cuentos y seducciones
Para Natalia López Moratalla, catedrática de Bioquímica y Biología Molecular de la Universidad de Navarra, «esto es un cuento chino. Las células procedentes de un embrión clónico no tendrían rechazo inmunológico, ya que la información genética es del mismo paciente, pero no sirven para curarle. Además, sólo es posible realizar la primera parte, transferir un núcleo a un óvulo, pero no reprogramarlo para que se desarrolle como lo hace un individuo en etapa embrionaria».
Un investigador que conoció de primera mano los experimentos con ratones que Soria llevó a cabo en la Universidad Miguel Hernández de Elche afirma que a los animales «les salieron pelos y dientes. La fama le llegó por un tratamiento ineficaz».

El «idilio» entre el presidente del Gobierno y Bernat Soria comenzó a finales de marzo de 2006, en la inauguración del Cabimer. Embutido en una bata verde de laboratorio, curioseando entre probetas y microscopios en la zona de cultivos y criopreservación celulares, Zapatero recorrió las instalaciones acompañado por Manuel Chaves, la entonces ministra de Sanidad, Elena Salgado, y por el propio Soria, y apostó por impulsar la investigación biomédica con células madre en España «dentro del paraguas del ordenamiento jurídico y de la más rigurosa moral y ética». Rechazó que este campo pueda verse sometido «a los frenos artificiales de consideraciones ortodoxas, legítimas en el ámbito de la conciencia personal, pero que no pueden ser impuestas colectivamente para frenar el progreso. Nada puede ser más moral que preservar la salud, curar la enfermedad, evitar el sufrimiento y el dolor». Es probable que ya entonces apuntara en su agenda el nombre de Bernat Soria para futuras misiones. Y es probable también que el científico pensara de su admirado Zapatero que, si pudiera, lo clonaría.

Entradas siguientes »

Close
E-mail It